lunes

Campamento en la noche Africana

La noche cae, instalamos nuestro campamento escogiendo minuciosamente el lugar, encendemos el fuego y pronto surge una animada charla sobre los acontecimientos del día, sentados alrededor del fuego del campamento y esperando a que se haga la cena cada uno comenta ilusionado sus nuevas experiencias, el olor a carne impregna el ambiente, a lo lejos los Hipopótamos salen del agua y sus voces se escuchan en todo lo largo del río, las Hienas se les unen desde todos los puntos de la sabana lanzando largos y fuertes gritos, la interminable orquesta de sonidos naturales invade la noche, nuestra charla se transforma en murmullo, y un manto mágico y salvaje nos envuelve a todos, pronto nos quedamos mudos al escuchar el ronco rugido del León, sus bramidos truenan en la noche, el León, el rey que domina la noche Africana desde milenios, se encuentra a escasos metros de nuestro campamento, despacio nos levantamos de nuestras sillas, y con ayuda de las linternas descubrimos sus siluetas, el brillo de sus retinas al chocar con la luz de nuestras linternas les delata y nos damos cuenta de que aquí somos un injerto extraño en la perfecta maquinaria de la vida y muerte en la Sabana Africana, estos Leones han salido de cacería y somos testigos excepcionales y extraños de sus movimientos en lo que hasta ahora ha sido su dominio, el rugido de estos Leones pone el pánico en el corazón de todas sus presas, nosotros, al calor de nuestro campamento, no hemos hecho más que enriquecernos con tal apasionante experiencia.

viernes

Los Leones devoradores de hombres



"... Con la mosquitera recogida sobre su cabeza y los toldos de la puerta levantados, veía el río Luangwa y el pueblo situado al otro lado donde hacia tres noches el Leon había matado a una mujer llamada Jesleen. El primer día de campamento había oído hablar del animal asesino..."


Los fantasmas del Tsavo · Philip Caputo

El valle del Luangwa comprende una zona de gran extensión, donde conviven los animales salvajes y los hombres desde el inicio de los tiempos. Es de las pocas zonas de África donde los parques nacionales no están acotados con vallas o con barreras urbanísticas difícilmente franqueables por los animales, así que, no he visto en ningún otro lugar de este maravilloso continente, unos hombres poseedores de un sexto sentido como aquí, preparados para el rastreo y la localización de animales desde niños, a veces resulta increíble comprobar como ven un León a muchos metros de distancia y como a ti, sabiendo donde esta, te es imposible verlo.

Asi todo, esta convivencia, produce encuentros peligrosos, y los Leones viejos y hambrientos buscan presas fáciles, por lo que cada año es un buen numero de lugareños el que muere en las fauces de estos enormes felinos. Hay un pueblo, cerca de Luelo, en la comunidad Chifunda, donde no quedan perros domésticos, los Leones en la noche visitan los poblados y ellos son los primeros en caer.

No sin un cierto estremecimiento imagino a los Leones en la oscuridad de la noche caminando en silencio junto a las chozas...

jueves

El Hipopótamo de Pau

Siempre que salgo de Safari a pie por la sabana del parque nacional de North Luangwa pienso que cualquier cosa puede suceder. Estamos en uno de los lugares más salvajes del planeta donde cada día el drama de la vida y la muerte se va sucediendo entre los animales salvajes. Aquí somos un animal con pequeñísimas posibilidades de sobrevivir ante el ataque de muchos de ellos. Todas las precauciones son pocas y siempre vamos con todos los sentidos a flor de piel y con las armas necesarias para evitar un ocasional ataque. Aunque para todos los animales somos peligrosos e instintivamente huyen en nuestra presencia. Yo siempre voy con mi bocina, un instrumento a gas que emite un sonido estridente que muchas veces es suficiente ante la carga de algún animal incontrolado.

Esa mañana salimos hacia el Sur, generalmente encontramos Búfalos en las explanadas y en los lagos secos suelen merodear los Leones. También pasamos por el Lago Verde y por la charca de Soltaire, el viejo hipopótamo. Abría la expedición nuestro Scout, le seguía Boston, nuestro tracker, detrás iba yo seguido de mis clientes, la familia Bonet y Bernat, un amigo de los mismos, que siempre nos había comunicado sus miedos, pero he de decir que ese día se comporto como todo un valiente. ¿Qué fue lo que sucedió?.

En cada safari les doy a mis clientes todas las indicaciones necesarias a seguir ante la eventualidad de un ataque animal, raras, muy raras veces ocurre, pero ante estas circunstancias debemos enseñar que es lo que se debe hacer. Básicamente se debe permanecer en silencio y quietos, muy quietos, detrás mío. Hay que dejar hacer a los profesionales, que rápidamente tomaran la alternativa y todo será simplemente una anécdota para recordar.

Esa mañana, nada mas terminar de dar esta charla a mis clientes, nos topamos con un hipopótamo cabreado, además, pensé yo, estábamos entre el y el agua…. mal asunto, le estábamos cortando su camino de huida hacia el agua, ellos en el agua se sienten seguros y nosotros le impedíamos huir… me di cuenta de la peligrosidad del momento, el Scout y el Tracker también, así que mientras yo les hacia señas a mis clientes de que se agrupasen detrás mío, el Scout trató de asustar al Hipopótamo, que lejos de reaccionar huyendo en sentido contrario reacciono con un poderosa carga hacia nosotros… parecía una locomotora… en ese momento vi, por el rabillo del ojo, como casi todos mis clientes salían corriendo ¡!!, a excepción de Pau y Bernat, inmediatamente comencé a dar palmadas, y entre las palmadas y el sonido de mi bocina el animal cambio de rumbo y huyo internándose en la sabana. Todo termino, aunque tuve que buscar al resto de mis clientes desperdigados por la zona.

lunes

El comienzo....

Aquí estoy, entre las cuatro paredes de mi habitación, paredes de caña, techo de paja, vigas de madera, donde corretean los lagartos cazando moscas e insectos, del techo cuelgan dos o tres murciélagos, que nos salvan de mosquitos cada noche, en la noche, cuando algún bicho mayor, que no puedo identificar, camina a buena velocidad en la tarima de madera que sobra del suelo en el exterior, ¿en el exterior?, la verdad es que no se si nos visita dentro de casa o fuera, pero hay esta, cada noche. Como los hipopótamos, elefantes, hienas, leones y todos nuestros vecinos en esta nuestra gran casa. Recuerdo los primeros días aquí, cuando no había nada, ni siquiera carreteras, recuerdo el lugar, rebosante de vida, pero carente absolutamente de todo a lo que estoy acostumbrado, carente de agua potable, energía, el bar de la esquina…. Así empecé en Delia Camp. Cuando llegue me encontré un lugar inhóspito, salvaje, me encontré en el lugar más salvaje del planeta,,, que privilegio, y aquí, en este lugar comenzó la aventura de mi vida, algo que siempre que recuerdo me emociona, me hace despedir tanta energía que creo que doy luz. Recuerdo como empecé. Con gente local, yo solo con esta maravillosa gente. Hoy en día llaman el Freedom Place el lugar donde de verdad nos conocimos.

Hoy ya tenemos bar, energía y agua potable, pero nos ha costado, como decía, recuerdo la penuria de los primeros meses, durmiendo a la intemperie, rodeado de animales salvajes, bebiendo del río y comiendo la extraña comida de la gente de aquí, mis obreros me hacían Enshima, su comida tradicional, que con el tiempo he llegado a apreciar, recuerdo la soledad tremenda de esos días sin nadie con quien hablar, con quien compartir la ilusión, los desastres o una simple borrachera. Recuerdo el día que Sakala me dijo “Bwana, no te sientes muy solo?” y emocionado solo pude contestarle “Si Sakala, si”. Hoy ya todo ha cambiado, pero solo tengo que asomarme a la terraza de Delia, para recordar con emoción esos primeros días que yo solo se como fueron, y empiezo a sentir la luz de mi energía y como crece, y que yo solo se como es…

sábado

Fauna en Delia Camp

Hemos tenido una pequeña temporada de “sequía animal” en Delia la primera semana de Agosto, pero pronto todo ha vuelto a la normalidad. En estos días hemos podido ver un gran rebaño de Búfalos, eran más de 1000 ejemplares y todos ellos paraban en frente de Delia Camp para beber del rio Luangwa. La venida de este grupo tan grande de Búfalos hizo aparecer, como de costumbre, a un número inusitado de Leones, las huellas eran frecuentes en todos los caminos y pronto y casi a diario podíamos observarles en nuestros safaris nocturnos. Los Leones de North Luangwa son famosos por su tamaño, son los más grandes que se recuerdan y siempre es impresionante el observar en la noche, a escasos metros del coche, un par de enormes machos de melena negra. También han sido frecuentes las observaciones de Leopardos, en safaris nocturnos y a pie. Siendo la más impresionante la del pasado viernes, cuando a plena luz del día y a pie vimos a un gran macho con un Bushback cazado y que estaba devorando en lo alto de un árbol. Como detalle anecdótico destacar como unos cuatro o cinco cocodrilos estuvieron remontando el río Chimbwe, completamente seco, durante unos 800 metros para llegar a una carroña que había bastante más arriba.

domingo

Honorable Rey Chifunda

El otro día fui a visitar por primera vez al nuevo Rey de los Chifunda, es el hermano mayor del antiguo. Aun recuerdo los funerales de mi amigo, el ultimo Jefe Chifunda.


El Jefe Chifunda ha muerto, me lo comunican por radio desde Control, yo voy conduciendo. La noticia es de suma importancia para todos los pueblos de alrededor, en Delia trabaja su hijo Mikron. La noticia me la vuelven a dar por radio desde la base Scout de Luelo y una vez más mis empleados desde el coche de suministros, aquí casi todo se trasmite a través de la radio,,, no hay teléfonos ¡!!!!!.

El Jefe Chifunda era un gran Jefe. Le conocí el año pasado, seguidor de tradiciones, en mi primera visita, sus consejeros me hicieron salir de la cabaña principal y volver a entrar siguiendo rigurosamente el protocolo, mi ignorancia me hizo ser un mal educado. Una vez me enseñaron como debía presentarme ante el, lo hice de forma exquisita. Así me arrodille y di tres palmadas en su presencia, el sonrió. No sabía hablar Ingles con soltura así que nos servían de intérpretes sus consejeros. Nunca me pidió dinero, cosa que en estos días suele ser habitual en estos monarcas. El solo me deseaba suerte en mi proyecto y trabajo y prosperidad para su gente, en definitiva, me dio muy buena impresión. Después de esta visita se sucedieron muchas mas, me gustaba ir a verle, su apoyo era siempre muy positivo en cualquier iniciativa, incluso le presente alguno de nuestros clientes, lo cual le hizo mucha gracia y le agrado sobremanera.

Antes de su muerte yo sabia que estaba enfermo, su hijo me mantenía al corriente, incluso fui a verle unos días antes del desenlace y postrado en la cama me recibió. Estaba muy deteriorado y me entristeció.

Siempre recuerdo, no sin cierta emoción, la carta que me escribió el jefe cuando contrate a su hijo, aquí os reproduzco el texto, aunque me produce cierto pudor reproducirla al público creo que se ve su gran calidad humana, es por esto por la que accedo a compartirla:

Dear Ramon,
I am so grateful to have this opportunity to comunicate with you at this time. Hoping that you are doing alright.
I am so glad for the person you have sent to call my son. May God bless to you and I wish you a good life.
My son has done different types of works including driving and he even has a licence. Please he is now in your hands, give him whatever sorth of job you think would be appropiate for him. Any permanent job suitable for him, please do grant him.
I have sent you about 10 kilograms of rice so that you test it.
If you find time, please you can come so that we may meet. I am more than happy for what you have done for me and my family, particulary my son.
Wishing you all the best of luck now and for ever. May god bless you.
Yours Sincery,
GY Sakala
Honourable Chief Chifunda


Consulte con alguno de mis empleados de confianza, todos creían de yo debería ir al funeral del Jefe, pero considerando que entre mis empleados hay muchos Chifunda y que además el hijo del Jefe es su compañero decidí que deberíamos ir todos, y así fue.

Nos dirigimos a Luelo donde se encuentra el Palacio del Jefe, aquí hay que seguir el protocolo rigurosamente, nada más ver nuestros coches aparecer salio el guardia personal del Jefe, con un uniforme antiguo, colonial, color caqui con hombreras de color rojo, las botonaduras eran doradas, nos dijo que para entrar al funeral, según el protocolo, había que entregar un regalo o en su defecto una cantidad de dinero en la puerta, después de entregárselo al portero entramos dentro, donde tenia que saludar al consejo de ancianos y darles un nuevo regalo. Llegar al consejo fue todo un logro, era realmente impresionante la gente que había, además me observaban divertidos, yo era el único Muzungu en el Palacio. Hombres tocando los tambores sin parar, mujeres y hombres bailando en trance, algunos cantando, otros chillando. Mis empleados y yo nos sentamos en el suelo junto al consejo de ancianos, en otra parte del recinto varios hombres despedazaban un Hipopótamo, dos Búfalos y dos Impalas, los desechos los apilaban en una montaña infernal llena de sangre y moscas y las partes comestibles las echaban en agua hirviendo. La fiesta era una mezcla de alegría y pena, es difícil definir el estado de la gente, olía mucho a vino, casi todos estaban bebidos y los que danzaban se acercaban hacia nosotros… dice el protocolo que si se acercan a bailar debes acompañarles y si no lo deseas darles un regalo para que te dejen en paz. Pero lo que fundamentalmente había era un grandísimo respeto al que fuera su Rey, el Jefe Chifunda. El funeral duró dos semanas y durante ese tiempo no dejaron de sonar los tambores, fue sin duda una de las experiencias más impactantes de mi vida.

lunes

Hienas versus Leopardos

Esta mañana nos levantamos a las cinco y media, casi como a diario. Casi no ha amanecido y los ojos se nos cierran, me quedaría un rato mas durmiendo pero tenemos que salir de safari y no me gustaría perder los mejores momentos del día. Desayunamos rápidamente unas tostadas y nos disponemos a salir.

La mañana es fría, aunque poco a poco comienza a salir el sol y va caldeando el día, hoy salimos en coche, por lo que el viento frío del amanecer se acentúa mucho mas.

Pronto desfilan ante nosotros los Impalas, los Pukus, algún que otro Elefante con malas pulgas y los Hipopótamos que regresan a sus bañas.

De repente vemos correr velozmente a una Hiena, va derecha hacia un destino, los Impalas corren en su contra, esto nos hace presagiar que algo sucede en la Sabana. Una Hiena solo corre así cuando tiene un objetivo claro, con suerte todo esta ocurriendo en una explanada, así que desviamos nuestro coche y nos salimos de la pista para adentrarnos en la explanada siguiendo a la Hiena, que nos lleva a donde dos de sus compañeras están devorando a un Puku recién muerto.




Nos ponemos muy cerca de ellas y con enorme sorpresa vemos como un Leopardo esta observando la escena a unos cincuenta metros. Rápidamente imaginamos lo sucedido, el Leopardo ha cazado el Puku y las Hienas se lo han arrebatado. Es una escena realmente increíble. Pero al momento y saliendo de un pequeño desnivel aparece otro Leopardo, esto hace todo el momento mucho más increíble, ya que los Leopardos son felinos solitarios. Vemos que es una hembra, así que creemos que están en pleno cortejo. La hembra tiene mucho más hambre que el macho, que se mantiene a distancia, y comienza a atacar a una de las hienas, justo a 5 metros de nuestro coche…. Los clientes observan atónitos, tan entusiasmados que ni siquiera son capaces de hacer fotos. Un Leopardo es muy cuidadoso y tiene mucho miedo a que sus facultades sean mermadas por alguna herida inoportuna, así todo la joven hembra de Leopardo continua insistiendo sin éxito ante las Hienas para poder comer algo de la pieza que seguramente ella misma ha cazado.

En pocos minutos las Hienas terminan con el Puku,,, y nosotros hemos sido testigos de una nueva escena increíble en la sabana Africana.

domingo

En España de nuevo

Estoy en España, pero pronto regreso a Delia Camp de nuevo. Los camiones de la Zambia Wildlife Authority están haciendo viajes de paja y madera para reparar los tejados de Delia Camp, las pistas están abiertas y no tenemos tiempo que perder, muy pronto empezarán a llegar los primeros clientes. También estamos supervisando el transporte de los materiales para nuestros primeros proyectos sociales, después de que nuestras amigas de Barcelona Pilar, Yvonne y Gina consiguiesen acopiar más de 3000 libros en Ingles empezamos la construcción de las bibliotecas de Mukungule y de Chifunda, también con la ayuda de una empresa Cántabra de construcción empezaremos la electrificación del Hospital de Chifunda.... En fin, que no nos falta trabajo...


miércoles

Solitaire, el hipopótamo solitario.

Cada noche escucho su triste lamento, un escalofriante grito que inunda la noche en Delia. Es triste, y en su soledad se recrea su llanto. Es un hipopótamo macho, adulto, quizás ya viejo, con cicatrices de mil batallas, le hemos querido llamar Solitaire. Al principio vivía en las pequeñas charcas alrededor del campamento, a medida que se van secando,,, cambia, y ahora esta delante de Delia, en una pequeña piscina que ha formado el río Luangwa, por el día se le ve feliz, al menos no denota tristeza, juega en el agua, se salpica, retoza y descansa, pero por la noche comienza su calvario, a cualquiera que lo escuche se le encoje el corazón, yo le comprendo y siento su tristeza, también he pasado largas etapas en la soledad de la Sabana. Llora?, pasa miedo?, todo son conjeturas, Mr. Koma uno de nuestros Scouts dice que recuerda el ataque de unos Leones, y que cada noche tiene pesadillas, los ve, y por eso llora de miedo, en cambio Thimoty, nuestro Barman, insiste en que lo único que quiere es atraer a alguna joven hembra que sienta compasión por el. Lo cierto es que una noche mi querido amigo Igor se levanto al escucharlo, estaba paseando justo en frente a la terraza del restaurante, le pudo hacer unas fotos muy cerca y el resultado fue pavoroso, nuestro querido amigo Solitaire tenia todo el cuerpo lleno de terribles cicatrices. No sabemos realmente quien se las provoco, ni el porque, pero estamos seguros que son el recuerdo de una durísima batalla que revive cada noche.

martes

El Rio Chimbwe

La pista que va desde la intersección del Pontoon hasta Delia Camp en el Parque Nacional de North Luangwa en Zambia tiene que cruzar el cauce de un río, el río Chimbwe. Siempre me ha llamado la atención. Mezcla de salvaje y misterioso se seca recién terminadas las lluvias. Su cauce se dirige irremediablemente hacia el río Luangwa y en su confluencia hace un pequeño delta de excepcional belleza. La zona tiene una abundancia de vida salvaje extraordinaria. Cuando conduzco por la noche y cruzo el cauce, el misterio me envuelve. Todos los ruidos de la noche Africana aquí se apagan, y un manto de silencio inunda toda la zona.... ¿Que sucede?.... ¿Que lo produce?.... ¿Por que se intuye ese peligro acechante?....
Chimbwe en Bemba, en el lenguaje local, significa Hiena, y es que parece ser, según cuentan las antiguas leyendas, que en el pasado el río era una zona ocupada por este magnifico depredador, era la zona de las Hienas. En nuestros días, esa profunda inquietud que inunda nuestros corazones en la noche no lo provoca la presencia de las Hienas, ese sentimiento de misterio y peligro lo provoca la presencia del rey de los depredadores, la presencia en abundancia del León.
Efectivamente es una zona literalmente plagada de Leones, donde hemos llegado a identificar, en un grupo principal, diecisiete hembras y dos grandes machos de melena negra. La gran manada del Chimbwe se mueve inagotable por la zona, matando y alimentándose casi a diario. Hipopótamos, Búfalos, Impalas y Facoceros son su dieta. Es de las pocas zonas en Africa donde los Leones se están especializando en la caza de Hipopótamos y ya hemos sido testigos presenciales de varias cacerías de este enorme "caballo de agua".
Recorriendo a pie el rio Chimbwe hasta llegar al río Luangwa raro es el día que no sorprendamos algún León dormitando sobre las calientes arenas de su cauce. Todo esta repleto de señales, huesos, huellas, pelos sin digerir, excrementos, o incluso alguna uña desprendida en alguna batalla familiar por la mejor pieza de carne de la caza abatida.
El río Chimbwe debe su misterio a la abundante presencia del depredador más temido de la sabana Africana, al rey de las zonas salvajes que cada noche ruje desafiando a cuantos lo pongan en duda.
Esa mezcla de miedo y misterio que provoca la noche Africana se llena de intensidad en el río Chimbwe, es una sensación especial que siempre quiero repetir al abrigo de mi todo terreno, esta pequeña isla donde se que no corro peligro.
El río Chimbwe ahora es el río de los Leones.

domingo

De camino a North Luangwa National Park

Estoy de camino a las concesiones, después de conducir por estas endemoniadas carreteras durante 5 horas estoy cansado, pero sobre todo, sobre todo, muy solo, hay veces que me angustia esta soledad y estoy deseando volver a casa, pero tengo mucho que hacer aquí, y eso me da fuerzas para continuar. Hay mucha escasez de gasóleo, y hoy he tenido que parar para echar diesel de una Jerrican, ha sido gracioso, tenia que aguantar el embudo y al mismo tiempo la garrafa de 20 litros, procurando no derramar nada, siempre termino oliendo a combustible.

He parado a descansar en pueblo que se llama Mpika, he cogido una "habitación" en un motel, quizás el aspecto de esta habitación es lo que me ha deprimido un poco, pero es lo mejor que hay por los alrededores, vaya mierda, si tuviese con quien hablar quizás no pararía en toda la noche, pero aquí ni siquiera hay teléfonos. Para colmo solo tienen de beber Fanta y Coca Cola, menos mal que entre mi equipaje guardaba una botellita de vino del avión, y me hice un calimocho. Al menos la cama tiene una mosquitera, la pondré y asi no veo el resto de la habitación :-).

Mañana entrare en el Parque Nacional, creo que estaré unos cuatro días, organizando un poco a los obreros que tengo allí currando, quiero montar el deposito y el pozo de agua potable, tengo la pickup llena de materiales, incluido el deposito de 2500 litros. Ya tengo ganas de al menos terminar del todo el campamento y de que me instalen la comunicación via satélite, de esta forma estaré mas cómodo y sobre todo comunicado. Por lo demás el entorno es formidable, lleno de naturaleza y animales, eso me reconforta.

sábado

De camino al Parque Nacional de Kasanka

Hoy salimos en dirección a Kasanka, creíamos llegar en 4 o 5 horas, pero calculamos mal, casi hemos tardado el doble, llegábamos a las 7 de la tarde a la puerta del parque que estaba ya cerrado, pero inmediatamente salio, como siempre, como de la nada, un Scout, que tras explicarle quienes eramos nos dejo continuar.

La pista al Lodge era directa, no teníamos riesgo de perdida, tampoco teníamos muchas ganas de llegar, así que paramos en mitad del camino para poder ver el magnifico cielo estrellado de Africa, que maravilla, la vía láctea se distinguía con total precisión, la cruz del sur, las nubes de magallanes, todas imprimían en nuestro espíritu un nuevo sentimiento de misterio y grandeza... Luego continuamos hacia el Wasa Lodge, donde nos esperaban, incluso nos dieron de cenar.

Al día siguiente decidimos recorrer el Parque, llegamos al pontón que estaba estropeado y cruzamos el río a través del agua, según parece infestado de cocodrilos. Fuimos a un mirador que esta construido sobre un enorme árbol Mahogani.

Por unas escaleras de madera subimos unos 15 metros hasta la base del Hide, me recordó muchísimo a aquella cabaña de madera que estaba construida sobre pilares en el bosque de Kibale en Uganda, ese recuerdo entrañable me hizo apreciar mas este tipo de construcciones que hacen especiales determinados momentos de tu vida y de tu viaje.

Después de cruzar enormes llanuras de pastos donde pudimos ver infinidad de Pukus llegamos al Luwombwa Lodge, un sitio precioso a orillas del río que da nombre al alojamiento. Nos enseñaron los Bungalows, todos ellos con una romántica terraza que salia directa al río. Un sitio al que me gustaría regresar.

Historias al fuego del Campamento

Otra historia de Dave Cumings:

HISTORIAS DE AFRICA #3: “What would you do if someone came and killed your child?”

From Dave Cumings

Another story from the Low Zambezi. A group of National Park scouts were going home one evening after doing work on the roads and a cow elephant which had been looking in the bush suddenly rushed out and grabbed the last person in the line and killed him. It appeared that this elephant had been hiding there for most of the day. When an investigation took place, which has to happen when someone is killed by an animal, they tracked the animal to the way it came from, the story eventually unfolded as follows:

This particular scout although he worked for National Parks and was supposed to be conservation oriented he was part of the group of poachers who were putting snares in the bush. And this elephant’s calf was cut in one of the snares and died. This elephant had then using the sense of scent alone had followed this man’s tracks to his house in the village and waited there hidden for him most of the day. He was out in the bush and didn’t come back and waited there all night. Next day it picked up his tracks because he got tired of waiting followed him out into the bush and ambushed him and killed him. Our warden at the time was approached by all the village people to kill this elephant because they said “you can’t have an animal here that kills people” and the warden refused to do this. His words were actually: “What would you do if someone came and killed your child?”. And this is one of the very rare occasions in situations like this where people don’t take advantage to kill an animal and get the meat where they actually treated it almost as you would have treated a human being.

Historias al fuego del campamento

En Lower Zambezi, en Chiawa Camp, Dave Cumings comienza con sus historias:

HISTORIAS DE AFRICA #2: The largest lion pride on earth

From Dave Cumings

No history has ever been recorded, that was 47.

46??

47. Grant says 46, I say 47, but anyway it’s irrelevant, once you got over 40, you’re getting a very unusual size. But this group stayed together for 84 years. There had been big prides of lions in 85 before, around the 40 level, but for very short periods: weeks, a month and nobody knows why. Three or four prides get together and then part after few weeks. So this is the first time there was a total single pride stayed together with bonded males and cubs and we there was also a very heavy elephant poaching going on at the time; we used to loose between 40 and 50 elephants a year to poaching. And slowly with our arrival in the park and intensive anti-poaching we began to get on top of the poachers. And the more successful we got the lion pride size started to diminish, until one day they actually split up into four about three years later.

We discovered that what was actually happening, you know there is a natural mortality rate with lion cubs of about 86% and that’s due to hyenas, crocodiles when they are crossing these little rivers and things, and what these animals were doing they were just moving from one elephant carcass to another the poachers were killing and because there is four times meat there they would be there for a week and the natural mortality rate disappeared almost immediately

De viaje a Lower Zambezi (Zambia)

Ya estamos listos para emprender nuestro viaje al valle del Zambezi, nos encontramos en la sala de espera de una compañía privada de avionetas en la capital de Zambia, Lusaka. Antes de iniciar nuestro viaje el piloto de origen europeo nos invita a un té frío, hace mucho calor y los ventiladores de la sala son un alivio para nosotros. Por fin el piloto nos indica que todo está listo para nuestra partida, somos los únicos que vamos a utilizar esta avioneta, salimos del hangar hacia la pista y podemos ver que vamos a volar en una antigua avioneta Islander, debe tener unos 35 años de antigüedad y la verdad es que no me transmite mucha confianza, el volar en avioneta siempre me inspira mucho temor, aunque hace años inicié los cursos para obtener el título de piloto, tuve una malísima experiencia volando desde Johannesburgo hasta Maseru, la capital de Leshoto. Aquí se había iniciado una revuelta que amenazaba con una guerra civil, la única posibilidad de poder volar hasta Maseru era en un vuelo privado ya que todo los vuelos internacionales se habían cancelado y el aeropuerto de la capital estaba cerrado, contratamos una avioneta bimotor Pipper, y en pleno vuelo uno de los motores dejó de funcionar, momento en el que piloto y copiloto se miraron con cara de incredulidad, al cabo de varios minutos el otro motor comenzó a chorrear aceite peligrosamente, después de volar así durante más de 45 minutos conseguimos encontrar una zona donde poder hacer un aterrizaje forzoso sin mucho riesgo, desde entonces mi afición a volar se limita exclusivamente a la necesidad. Sin embargo me encanta hacerlo en ultraligero o en helicóptero.

Después de volar los primeros quince minutos se nos descubre un paisaje fabuloso, intacto, sin pistas ni carreteras, donde después de unas colinas aparece el Valle del río Zambezi. El calor, el poco espacio en la avioneta, el ruido y las ganas de tomar tierra se ven recompensados con estas magníficas vistas.

Voy sentado en el último asiento de la avioneta junto con nuestros petates y nuestro equipo, afortunadamente las ventanillas de esta avioneta son grandes y no me estoy perdiendo nada del paisaje, al mirar hacia delante me hace gracia el observar a mi amigo Luis Gerardo encajado en un asiento pequeño y dando con la cabeza en el abollado techo, creo que es demasiado grande para este tipo de avionetas. Por fin podemos ver la pista aterrizaje, es una pista de arcilla que desde aquí puedo ver que tiene demasiados desniveles, quizá sea por eso por lo que no vienen a ese lugar avionetas más modernas y caras. El aterrizaje es bastante accidentado debido al estado de la pista y a los baches provocados por el aire caliente, pero nada más tocar suelo mi ánimo cambia radicalmente, ya me encuentro totalmente seguro. Nada más salir de la avioneta nos recibe un sonriente conductor local que ha sido mandado a buscarnos por la familia Cumings, de los que somos invitados en su campamento dentro del parque nacional de Lower Zambezi. La familia Cumings es conocida en todo Zambia, ya que llevan toda una vida dedicada a la conservación de la fauna, a su protección contra la caza furtiva y a su entrega en el desarrollo sostenido del turismo en una zona tan sensible como es la frontera de Zambia con Zimbabwe. Siempre han pretendido y personalmente creo que lo han conseguido, el encajar a los turistas que visitan su campamento en la vida salvaje sin crear un impacto ambiental que perjudique la zona y sus habitantes.

Nos subimos al vehículo 4x4 que nos espera y nos adentramos en el parque nacional, de camino podemos ver algunas especies típicas de este parque que yo no había visto en otras zonas como la gallina de Guinea encrestada. Vemos que las pistas del parque están muy poco desarrolladas, son difíciles y bastante duras, por lo que prefieren llevarnos hasta río Zambezi y aquí coger una barca motor y remontar del río hasta su campamento. El viaje en barca por el río si cabe es bastante más interesante, podemos ver todo tipo de animales que se acercan a sus orillas a beber, grandes bañas de hipopótamos, familias completas de elefantes y algún peligroso cocodrilo. En el pequeño muelle del campamento nos está esperando Grant, el hijo de Jenny y Dave Cumings, él vive en este campamento durante la temporada alta ya que en la época de lluvias el campamento permanece cerrado.

El campamento de Chiawa esta abierto desde 1989, en este año era el único campamento en todo el parque nacional de Lower Zambezi ahora dentro del parque hay seis. La palabra Chiawa significa " un buen lugar para descansar " especialmente después de un largo viaje, renombrados exploradores como Selous o Livingstone pasaron por esta zona.

Grant me dice que su padre todavía no ha llegado, y que le esperan mañana. Al parecer viene con su gran amigo el Padre Mckenna un fraile capuchino que esta en Zambia desde el año 1966 y que trabajó durante 18 años en la ciudad de Livingstone, ahora es el provincial de la orden de los capuchinos en el país. Me alegra saber que el Padre Mckenna viene a pasar estos días también al campamento, es un personaje bastante peculiar, antes de fraile fue boxeador y un experto judoca, de hecho entrena a la selección de Zambia en judo. Con sus 70 años y sus casi dos metros de altura sigue siendo una persona fuerte y robusta, estoy seguro que pasaremos grandes veladas juntos en el fuego del campamento.

Con Grant empezamos a organizar las actividades que podemos realizar desde el campamento, en principio prepararemos excursiones en barca y en canoa por el río Zambezi, también podemos realizar safaris en 4 por 4 tanto nocturnos como diurnos. Parece ser que una manada de perros salvajes ha aparecido en el Valle, cuando finaliza la época seca y ya se intuyen las primeras lluvias es frecuente que los Licaones aparezcan en estas zonas de fauna, ya que los Impalas comienzan a tener sus primeras crías, y es una caza fácil para estos perros, aunque son tremendamente eficaces cazando piezas grandes. Parece claro que hemos fijado como uno de nuestros objetivos la localización de este grupo de canidos ya que observarlos en libertad hoy en día es un auténtico privilegio dado que se encuentran en peligro de extinción y son muy difíciles de ver. Después de todos los preparativos y proyectos nos preparan una magnífica Lasaña y nos disponemos a comer. Hemos quedado que después de la siesta cogeremos el bote para empezar nuestra primera excursión por el río Zambezi, las tiendas están bajo árboles enormes y gracias a un ventilador conseguimos dormir sin apenas pasar calor; entre sueños he podido escuchar el rugido lejano de un león macho, me levanto rápidamente y busco a Grant, el también lo ha escuchado y me dice últimamente los leones están un poco revueltos, probablemente se deba a que alguna hembra este celo o a la visita inesperada de un macho ajeno a la manada. Por el día los leones se pasan las horas durmiendo, es raro escuchar esto rugidos a estas horas, por lo que cambiamos nuestro programa y nos decidimos a buscar a este león macho, después de varias horas de búsqueda a través de las duras pistas del parque nacional logramos nuestro objetivo y conseguimos ver un macho de unos cinco años de edad de un porte magnífico y de gran melena negra, haciendo caso omiso de nuestra presencia se pone a rugir justo delante de nosotros, Grant inmediatamente le reconoce y nos dice que es Dam, es, junto con su hermano, el macho dominante de una de las manadas del Valle, está solo y probablemente ruge para llamar al resto de su familia. Mientras observamos a este fabuloso macho Grant nos cuenta una historia en la que se vieron involucrados ambos. Una noche en un safari nocturno le vieron acechando a un gran búfalo, lo siguieron de lejos para tratar de ver la posible cacería que se adivinaba, sin molestar a ninguno de los dos. Finalmente la cacería se produjo cerca de un pequeño lago, donde al parecer habita un gigantesco cocodrilo. Al ver una comida fácil el cocodrilo salió del lago, consiguió incluso espantar al gigantesco Dam y hacerse con la presa, ante tan inesperado desenlace y observando un acontecimiento sin precedentes en la vida salvaje, Grant avisó por radio a sus compañeros en el campamento y rápidamente llegó otro coche con turistas para observar el dramático acontecimiento, sin embargo ese coche se colocó entre el cocodrilo y el lago, que es su camino habitual de huida en caso de peligro. Ante tal circunstancia el cocodrilo se puso nervioso giro inesperadamente, abandonó a su presa y corrió hacia lago intentando huir por debajo del coche, el ejemplar era tan grande que se quedó incrustado entre el suelo y el coche agitando con fuerza su gran cola. Los turistas que estaban dentro del coche gritaban asustados, el conductor no tuvo más remedio que arrancar el coche y continuar hacia delante atropellando al cocodrilo que afortunadamente no sufrió ningún daño y pudo continuar hasta su hogar, a los pocos minutos volvió a aparecer Dam esta vez trató de alejar su presa del lago y devorarla así mas tranquilamente.

Después de observar durante largo rato a este impresionante ejemplar de León macho, regresamos al campamento. Nuestro primer safari en el parque ha sido espectacular, hacía mucho tiempo que no veía a un León rugiendo. Era habitual escucharlo cada noche pero verlo es realmente difícil. En el camino de regreso, pudimos ver la fauna característica de este parque nacional, los Impalas cruzándose en nuestro camino dando impresionante saltos de casi nueve metros de longitud, pequeñas manadas de búfalos, elefantes y algún Waterback. De camino se hizo la noche y encendimos un potente foco para poder observar mejor la fauna que se descubría a nuestro alrededor. Según cómo refleja la luz la retina de los ojos de los animales los guías saben más o menos de qué animal se trata, así me dicen que por ejemplo un leopardo devuelve una luz anaranjada y parpadea con frecuencia cuando se le ilumina. Fue curioso al regresar que un animal nos devolviese tan sólo un solo reflejo, parecía un depredador, al acercarnos pudimos ver la silueta de una hiena, que probablemente había perdido uno de sus ojos en alguna lucha con Leones o con miembros de su propio clan.

Al llegar al campamento nos estaban esperando en la puerta con una toalla empapada en agua, nos limpiamos el rostro y las manos de ese polvillo característico que siempre te embadurna en cualquier safari africano. Nuestra primera parada en el campamento fue el bar, donde animadamente compartimos nuestra experiencia con otros viajeros, mientras tomamos una cerveza Moshi, fabricada en Zambia y que nada tiene que envidiar con las europeas. Con unos cánticos preciosos el staff del campamento nos anuncia que la cena está preparada, rápidamente nos dirigimos al comedor y esa noche cenamos cocodrilo.

Para el día siguiente teníamos previsto salir en las canoas y hacer una excursión por el río Zambezi. Nos levantamos temprano casi antes del amanecer y así lo hicimos. A lo largo del río Zambezi se pueden ver gran cantidad de aves, garzas, cigüeñas, avefrías, Martines pescadores y cormoranes.

La vida en el campamento de Chiawa es muy sencilla y tranquila, habitualmente se hacen dos actividades por día, las horas de máximo calor se aprovechan para comer y descansar y después de la cena es costumbre el tomar una copa en el bar o alrededor del fuego del campamento a orillas del río Zambezi, es cuando podemos escuchar las formidables historias que nos cuentan los más experimentados del lugar. Aprovechamos este momento para hablar con Dave Cumings y con el Padre Mckenna.